Participants during a Lent spiritual programme

El proyecto respondía a la situación de vulnerabilidad y a las múltiples dificultades a las que se enfrentan las madres solteras tras la separación o la pérdida de sus parejas. Muchas viven en una situación de inestabilidad económica, tienen problemas de vivienda y se enfrentan a retos a la hora de criar a sus hijos e hijas, a lo que a menudo se suman largos procesos judiciales con sus exparejas. Las secuelas emocionales son habituales, y las madres hablan de agotamiento, soledad, falta de confianza en sí mismas y una sensación de falta de rumbo. Estas dificultades afectan directamente a sus hijos e hijas, que también sufren aislamiento e inestabilidad.

Para hacer frente a estas realidades, el proyecto ofreció acompañamiento pastoral y apoyo comunitario bajo el lema «¡Solas, pero juntas!». A lo largo de nueve meses, se organizó una serie de encuentros mensuales y reuniones intermedias en línea, que combinaban apoyo espiritual, psicológico y práctico. Las actividades incluyeron sesiones creativas para «conocernos mejor», debates sobre la crianza en solitario, talleres de gestión del estrés, una jornada espiritual de Cuaresma y salidas informales para toda la familia, como el fin de semana en el Centro Katica y una visita cultural a la catedral de Kaposvár. Se invitó a un psicólogo para que dirigiera las sesiones de grupo, ayudando a las madres a abrirse y a afrontar retos emocionales muy arraigados. Además de las reuniones de grupo, se ofreció asesoramiento individual y acompañamiento espiritual con la ayuda de sacerdotes, profesionales sanitarios y voluntarios.

A pesar de algunas cancelaciones y cambios, el programa logró crear una comunidad solidaria y de confianza. Las madres comentaron que su fe se había fortalecido, que tenían más confianza en sí mismas y que habían mejorado su capacidad para afrontar la soledad y los retos de la crianza. Los conflictos en la relación entre madres e hijos e hijas se suavizaron, mientras que empezaron a surgir hábitos de vida más saludables y una visión esperanzadora del futuro. Se forjaron amistades tanto entre las madres como entre sus hijos e hijas, que disfrutaron jugando y pasando tiempo juntos en un entorno seguro. Una red de oración, creada de forma espontánea por las participantes, aportó un nivel adicional de apoyo mutuo. El resultado más significativo fue la creación de una comunidad en la que las diez madres solteras, que antes se sentían aisladas, encontraron solidaridad, amistad y formas concretas de apoyarse unas a otras. Para muchas, la experiencia fue transformadora; algunas redescubrieron la capacidad de expresar afecto, otras encontraron el valor para compartir cargas que llevaban mucho tiempo ocultas, y todas ganaron en confianza y esperanza. Al finalizar el proyecto, más de la mitad de las madres expresaron un fuerte deseo de seguir reuniéndose, y la propia comunidad tomó la iniciativa para mantener el grupo en el futuro.

Pueblos a los que se atiende

Personas a las que se presta asistencia : mujeres

Grupo de edad : Niños 0-17, Jóvenes 18 - 25

Número de participantes : 05-50

Calendario

Estado del proyecto : terminado

Inicio del proyecto : 01/08/2024 Fecha de finalización : 31/07/2025

Colaboraciones

  • Tipo de colaboración : Financiero

    Colaboración con : Fondo de Solidaridad para la Casa Madre

    2024 FSCM subvención: € 4.325

Imágenes

Panorama general

Presencia en la Sociedad : Hungría

Objetivo del proyecto : integración / reintegración en la inclusión social

Imperativo de JPIC : Transformar y ser transformades

Objetivos de Desarrollo Sostenible de las Naciones Unidas :

1 Fin de la pobreza
3 Buena salud y bienestar
5 Igualdad de género