El proyecto «Servicio Integral de Atención y Tratamiento de Adicciones» se llevó a cabo en Jaén (Cajamarca), una región que se enfrenta a una crisis cada vez mayor de abuso de sustancias y adicciones conductuales, sobre todo entre adolescentes y adultos en situaciones vulnerables. La falta de programas terapéuticos en las cárceles agrava aún más el problema, ya que deja a las personas privadas de libertad sin apoyo para su rehabilitación y reinserción. El proyecto tenía como objetivo promover la recuperación, la reinserción social y un mayor bienestar a través de un enfoque holístico que abarcara las dimensiones psicológicas, educativas, familiares y espirituales. La iniciativa prestó apoyo directo a 160 personas: 70 estudiantes de secundaria (de 11 a 17 años) con adicción a las drogas y a los videojuegos, 70 adultos policonsumidores que vivían en un centro de rehabilitación y 20 adultos encarcelados con antecedentes de consumo de drogas.

Las actividades incluían acompañamiento psicológico individual y en grupo para adolescentes y adultos, apoyo educativo y espiritual, y actividades recreativas (deporte, natación, cine, paseos, etc.) que fomentaban hábitos positivos y el trabajo en equipo. El acompañamiento familiar se llevó a cabo principalmente con las familias de los adolescentes, aunque la participación de los familiares adultos fue mínima debido a limitaciones económicas y sociales. El proyecto también introdujo nuevas actividades, como sesiones de sensibilización para padres y cuidadores, formación para profesores sobre prevención de adicciones y talleres de resiliencia emocional para jóvenes.

Los resultados fueron tangibles y alentadores. Muchos adolescentes mejoraron la comunicación con sus familias y aumentaron su conciencia sobre los riesgos de la adicción, lo que llevó a una reducción del consumo de sustancias y a mejoras en el rendimiento académico. La motivación por el crecimiento personal y la educación se reforzó, como lo demuestra el hecho de que algunos alumnos se cambiaran a colegios más exigentes para perseguir metas más altas. En los adultos, sobre todo en los reclusos, se observaron cambios de comportamiento notables, y algunos se convirtieron en influencias positivas entre sus compañeros. Las actitudes institucionales hacia la adicción también evolucionaron: los centros educativos se mostraron más abiertos y proactivos a la hora de abordar el problema. La colaboración con las instituciones educativas locales, los centros de rehabilitación y la Comisión Nacional para el Desarrollo y la Vida sin Drogas (DEVIDA) resultó fundamental para llevar a cabo el proyecto. A pesar de los retos, como la escasa participación de las familias, la falta de herramientas de seguimiento estandarizadas y el traslado de reclusos a otras prisiones, el equipo del proyecto demostró un gran compromiso y profesionalidad. En definitiva, el proyecto contribuyó a devolver la dignidad, la esperanza y el sentido de pertenencia a los participantes. Ayudó a transformar vidas gracias a una confianza renovada, mejores relaciones y oportunidades de reinserción social, sembrando las semillas de la recuperación en una comunidad que llevaba mucho tiempo afectada por la adicción y la exclusión.

Pueblos a los que se atiende

Personas a las que se presta asistencia : personas marginadas

Grupo de edad : Jóvenes 18 - 25, Adultos 26-60

Número de participantes : 101-250

Calendario

Estado del proyecto : terminado

Inicio del proyecto : 01/08/2024 Fecha de finalización : 31/07/2025

Colaboraciones

  • Tipo de colaboración : Financiero

    Colaboración con : Fondo de Solidaridad para la Casa Madre

    2024 FSCM subvención

  • Tipo de colaboración : Financiero

    Colaboración con : Organizaciones privadas

    Mano Amiga/Friendly Hand, Barcelona

Imágenes

Panorama general

Presencia en la Sociedad : Peru

Objetivo del proyecto : salud

Imperativo de JPIC : Transformar y ser transformades

Objetivos de Desarrollo Sostenible de las Naciones Unidas :

3 Buena salud y bienestar