“Incluso uno solo de estos pequeños.”

Cada año, el Día Mundial de los Migrantes y Refugiados nos invita a hacer una pausa y profundizar en la realidad de la migración. Para este 112o Día Mundial, el Papa León XIV dirige nuestra mirada hacia los más vulnerables entre los que viajan: los niños.

En estas palabras, escuchamos un eco del corazón de St. Madeleine Sophie Barat, quien una vez dijo:

“Por el bien de un niño, habría fundado la Sociedad.”

Dos voces, una llamada: mirar más allá de los números, las categorías y los titulares, y ver el rostro de Cristo en cada niño migrante y refugiado. No «migrantes» en general, sino esta chica, este chico, cuya dignidad es infinita y cuya historia le importa a Dios.

El Papa Leo nos recuerda que todo niño posee una dignidad infinita: «La dignidad humana no tiene pasaporte». Se nos pide que veamos al niño antes de ver al «migrante», y que pasemos de la mera gestión de los flujos migratorios a la plena protección de los derechos a la vida, la educación y un futuro.

Para ayudarnos a orar y reflexionar, ofrecemos varios recursos:

El Mensaje completo del Papa León XIV para el 112o Día Mundial de los Migrantes y Refugiados está disponible aquí.

El Dicasterio para la Promoción del Desarrollo Humano Integral ha preparado una página con:

  • Un vídeo sobre el tema de este año, disponible en varios idiomas
  • Gráficos (carteles, imágenes de redes sociales)
  • Un kit pastoral con actividades para niños, jóvenes y adultos
  • Materiales de liturgia y oración
  • Todos estos recursos se pueden encontrar aquí: Página WDMR 2026 de Dicastery

Una guía de oración de CLAR y CLAMOR (América Latina y el Caribe) también se ofrece en inglés, español y francés. En este documento descubrirá:

  • El tema: el papa León XIV pone el foco en los niños y adolescentes migrantes, a quienes describe como «el grupo más vulnerable dentro de los flujos migratorios mundiales».
  • El mensaje: cada niño tiene una dignidad infinita. «La dignidad humana no tiene pasaporte». Hay que ver al niño antes que al «migrante».
  • El cambio que se pide: pasar de la gestión de los flujos migratorios a la plena protección de los derechos humanos, es decir, el derecho a la vida, a la educación y al pleno desarrollo personal.
  • Los peligros denunciados: las «industrias de la muerte», como la trata, la explotación, la violencia sexual, el reclutamiento forzoso y la separación de las familias. El folleto menciona tres rutas: el Darién, las fronteras de Centroamérica y las de México.
  • El llamamiento a la vida consagrada: no quedarse al margen. Debe ser un refugio, con comunidades, colegios y obras abiertas, y trabajar en red para proteger a estos jóvenes.
  • El fundamento bíblico: «Quien acoge a un niño como este en mi nombre, a mí me acoge» (Mt 18). La propia Sagrada Familia vivió el exilio en Egipto.
  • Contenido del folleto: una lectio divina con preguntas para compartir, una celebración titulada «Encender la hospitalidad», una guía para la Eucaristía (lecturas, oración universal, ofrendas simbólicas), una oración a María, 25 citas del Papa y enlaces útiles.
  • La iniciativa propuesta: «Manos unidas». Cada uno escribe el nombre de un niño migrante por el que se compromete a rezar y a defender.

Puedes descargar la guía de oración aquí:

(Este recurso se basa en material amablemente compartido por Melanie Guste, rscj (USC).)